Me acompañan el suspiro ahogado

de esta calma que no viene sola

con las manos inundadas de ti,

escuchas?

si, ya sé,

escuchas los latidos de mi existencia

casi muerta en mi existir

vendo mis ojos y libero mis manos

para los segundos que no logro olvidar

y peregrina voy extenuada

en tus campos sin color

ven a mi.... me dices

prefiero la calma en mi cuerpo,

mejor

porque la noche se hizo clara

predicando los eternos placeres

y tu silencio me lleva

a mis ansias más profundas.